Billete de 5 dólares

Abraham Lincoln ocupa su portada, ese rostro ya visto alguna vez en el monte Monte Rushmore también lo veremos en el nuevo billete de 5 dólares, y es que realmente es un prócer y emblema de la pudiente nación norteamericana.

El billete de 5 dólares americanos

Es sabido que los diseños han cambiado a lo largo de toda la historia, y no es la excepción en este caso, ya que la última adaptación pertenece al año 2006 (una de las más recientes de las divisas estadounidenses), y esto responde al avance de las falsificaciones las cuales han evolucionado sus técnicas logrando ingresar al mercado miles de dólares no origen no legal. Se estima que 1 cada 10.000 billetes en circulación es falso).

nuevo billete 5 dolares Pese a todo esto comentado, hay que tener en cuenta que tanto las imágenes como las dimensiones ya son las mismas desde hace más de 100 años. En el reverso se puede encontrar el monumento a Lincoln, que se encuentra en Washington obviamente, y fue construido en el año 1922 con un estilo similar griego con grandes columnas y escaleras.

monumento de billete de 5 dolares

Actualmente las nuevas medidas de seguridad incluyen los detalles violetas que se tornan grises en los bordes, como una nueva marca de agua, la constelación de Eurion en los 0 para evitar el fotocopiado, la repetición de la leyenda de cinco dólares sobre la izquierda, y un gran 5 de color purpura.

Un dato de color es que el primer billete de 5 dólares se imprimió con la cara de Alexander Hamilton en vez de la de Lincoln, pero claro, esto fue en el año 1861, donde posteriormente hubo al menos 10 cambios más.

Entre ellos algunos de mayor y menor importancia, como también de diferencias. Por ejemplo, en el año siguiente a la salida original (1862) salió otra tirada. Luego tuvieron que pasar 7 años más para una nueva emisión, con la cara de Andrew Jackson y una familia pionera en su revés.

Luego lo sucedieron Cristóbal Colon, Ulysess Grant, Phillip Sheridan y hasta un antílope en distintas tiradas a lo largo del siglo XIX, para finalmente llegar en el año 1914 a la cara de Lincoln, esta fue una emisión de la reserva federal.

No es de los billetes más impresos, ya que solo representa el 9% de todos los que circulan en el mercado, y además son retirados en torno a los 16 meses de circulación por daños, un número algo menor que los de mayor denominación, que claramente son más cuidados por su nominalidad.

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